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La salud de nuestra población está mejorando

¿Qué entendemos por buena salud? Casi siempre que vemos a un niño regordete, por ejemplo, decimos: “Que niño tan lindo, y tan saludable”. Esto es un error grave. A las alturas del siglo XXI ya sea comprobado que la obesidad en edades tempranas puede ser un factor de riesgo para adquirir o desarrollar enfermedades graves como las insuficiencias cardiacas, la descompensación de la presión arterial, la diabetes, los problemas respiratorios, las migrañas, los desórdenes alimenticios (anorexia, bulimia, gastritis, úlceras…). Es por ello que los médicos y terapeutas recomiendan a los padres y madres que sean consecuentes con lo que se les recomienda en consulta: tomar medidas severas con la dieta de los pequeños de casa.

Casi siempre a los niños les fascinan los dulces. Si bien el azúcar es un componente indispensable para mantener las funciones del cuerpo humano, lo cierto es que el exceso de este alimento puede ser negativo para los pequeños. Por ejemplo, los psicólogos infantiles han apuntado que según sus investigaciones han demostrado que el azúcar altera el carácter de los pequeños, haciéndolos hiperactivos durante varias horas luego de la ingestión del dulce. Es por ello que los psicólogos recomiendan que a los pequeños se les puede dan dulces en determinadas cantidades, de pequeñas a medianas (jamás sin medida de los padres) y siempre alejado de las horas de sueño porque puede afectar este periodo de descanso sensiblemente.
Los niños deben descansar al menos ocho horas al día, aunque cuando son pequeños (entre 0 y 7 años) este periodo aumenta hasta diez horas diarias, siendo extremadamente beneficioso para el bebé. Los médicos dicen que a un niño o niña una buena siesta los beneficia tanto como un plato del mejor alimento. Esto se debe a que el sueño es un momento reparador para el cuerpo, donde se reordena el organismo. Se cargan “las pilas”, como se comenta vulgarmente.
En muchas escuelas internas o semi-internas de nuestro país es común que los profesores destinen una hora de sueño para los pequeños de casa. Casi siempre el horario después de almuerzo se destina a que los niños y niñas descansen un poco. Si bien casi todos los adultos recordamos con pesar las horas tranquilas en la escuela, nunca nos detenemos a pensar cuán saludable fueron esos momentos para nuestra salud. Mente sana garantiza un cuerpo sano. No cabe duda alguna. Tomen nota de esto, que son consejos para tener mejor calidad de vida.

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dona

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